-Estupido – dijo riendo.
Era jueves por la tarde y como siempre yo acompañaba a mi amiga Esperanza a casa de su abuela, la Espe, como prefería llamarla yo, era mi mejor amiga dentro del colegio, la persona que yo más quería de mis amigos, siempre que podía caminaba con ella, ya que nos matamos de la risa, ella es mas baja que yo, pelo castaño, ojos lindos y cafés como de un hámster, delgada y muy alegre, siempre me sentía a gusto en su compañía. Nosotros vamos en el colegio Santo Tomas, que queda a una cuadra de la casa de la abuela de la Espe, en cambio yo vivo en el Milagro 2 cerca del cerro Grande, muy alejada del centro de Serena.
-Hey, basta de insultarme – repuse uniéndome a sus risas- siempre terminas insultándome.
-Ya te pusiste grave – me dijo dirigiéndome una mirada de desprecio falsa.
- Sabes que no es así ,– dije riendo entre dientes – has leído el diario de hoy, cada vez esto se pone mas feo, mis padres están preocupados, pero yo hago lo posible por calmarlos, no debe ser la gran cosa pronto esta cuarentena terminara y todos felices como antes- o no? dije en mi fuero interno un poco nervioso.
Mis padres estaban de vacaciones con mi hermana y mi perrita en Chiloé, yo no los avía podido acompañar a causa de que las clases aun no concluían, pero apenas terminaran yo me iría directo con ellos, pero por la cuarentena quizás repostergaba todo un poco.
-De verdad que ya me esta asustando todo esto – dijo afligida – mis padres también están preocupados por mi y no me permiten salir de la casa de mi abuela, hasta que ellos vuelvan de Puerto Montt, pero con esto de la cuarentena no podrán volver –dijo suspirando.
-No te preocupes – le dedique una sonrisa –todo saldrá bien ya lo veras.
Doblamos la esquina y unos metros más abajo estaba la casa.
-Bueno nos vemos pronto-me despedí dándole un beso en la mejilla.
-Cuídate – me dijo sonriéndome para luego entrar a la casa.
Llegue a mi casa a eso de las 5.15 PM. y al igual que la última semana estaba vacía. Deje mis cosas en mi habitación y me dirigí a darme un baño. El agua caliente relajo mis músculos y me dejo en estado de letargo.
Me vestí rápidamente con ropa deportiva lo mas ligera posible y enseguida me metí al ordenador, para ver quienes estaban conectados al MSN, no había nadie, esto me pareció muy raro hasta que mi celular comenzó a sonar mi móvil… ♪ How can I decide what’s right when you’re clouding up my mind… ♪
-Aló?-dije llevándome el teléfono al oído.
- Gonzalo? Eres tu -era la voz de Espe, pero algo su tono me dejo en estado de alerta, y me tense.
- Si, soy yo, algún problema- dije rápidamente.
-No me creerás, pero algo muy raro esta pasando, todo es un caos hay sangre por todas partes, la gente quiere entrar en la casa y uno de ellos mordió a mi abuela -ahora estaba llorando.
-Uno de ellos, ¿quienes? ¡Respóndeme!- le grite, para luego arrepentirme por ello.
-Parecen personas, pero están llenos de sangre, parecen muertos…-dejo de hablar de repente.
En ese momento hay comenzó a gritar fuera de mi casa, pegue un salto y corrí a ver por el ventanal. Se me aceleró el corazon.
-No puede ser –dije sin aliento- son muertos estoy seguro, pero, pero…porque caminan- dije en voz a grito.
-Ayúdame por favor no se que hacer, mi abuela empeora y cada vez hay mas muertos fuera -dijo entre sollozos.
-No te preocupes iré a verte, pronto estaré allí no salgas por ningún motivo- dije corriendo escaleras abajo- no tengas miedo y cuídate, por favor cuídate.
-Esta bien, nos vemos.
- Adiós, te quiero, debes estar tranquila.
-Lo se, yo igual te espero- colgó.
En que momento esto se había convertido en un infierno, en que momento las calles se plagaron de muertos andantes, bueno, esas incógnitas serás respondidas después, ahora debo salvar a mi amiga, me dije a mi mismo. Me puse una parca, agarre una daga que había en mi Living y salí a la pesadilla.
lunes, 23 de marzo de 2009
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